Cuidado con la rebelión

desierto-1“Entonces Saúl dijo a Samuel: Yo he pecado; pues he quebrantado el mandamiento de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí a la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado,”
1 Samuel 15:24

La rebelión es un pecado de actitud. Esto significa que la verdadera intención del corazón siempre traerá la verdadera acción. Saúl tenía un corazón rebelde, pues su actitud frente a la voz de Dios fue de desobediencia, obstinación y orgullo. Reconocer que había pecado fue sólo la expresión externa de un corazón lejos del arrepentimiento.

Observe: Vs30 “y él dijo: yo he pecado; pero te ruego que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel, y vuelvas conmigo para que adore a Jehová tu Dios”.

Saúl se rebeló para agradar al pueblo y nuevamente se obstinó en su falta para ser honrado delante del pueblo. El corazón rebelde busca la gloria de los hombres y no la honra de Dios.

Vengamos con corazones contritos y humillados delante de Dios y despojémonos de toda actitud de rebelión que quiera robarle la gloria y la soberanía a Jehová.

Bendiciones.